In memoriam
El centenario del nacimiento de Jacques Goettmann, el “Petit-Père”, el “Padrecito”, el Padre Jacques, provoca en nosotros un canto de acción de gracias. Su vida tan multifacética y centrada en lo esencial, tan libre y tan rigurosa, engrandecida progresivamente a través de experiencias vividas sin prejuicios y sin miedos, ha sido y es para muchos una fuente de inspiración, de alegría y de riqueza espiritual.
Este blog intentará, en ampliaciones sucesivas, mostrar una imagen más o menos completa de un hombre y de un destino, y mucho menos de las repercusiones que su obra y su paso nos deja a lo largo de los años, repercusiones brevemente reflejadas en la sección Testimonios. Tal como lo presentamos hoy, este blog requiere quizás una guía de lectura: Su eje es el pequeño Ensayo para una biografía, que debería ser más completo y extenso, pero que consideramos suficiente para un primer acercamiento. Ese eje remite oportunamente a algunos títulos de la obra escrita, dispersa en artículos y libros, de los cuales sólo mostramos treinta y cinco, reunidos en la sección Libros y artículos; y a veces también nos remite, en la sección Audios, a su voz que, tanto en francés como en castellano, fue siempre el principal vehículo de su enseñanza, en innumerables cursos, retiros, homilías, conferencias públicas, campamentos de Biblia…
Otros aspectos más íntimos de su personalidad singular aparecen también: ante todo, su sensibilidad plástica, expresada a través de sus dibujos, frutos de un hacer lúdico y espontáneo, sin pretensión artística alguna, incluidos al azar en sus manuscritos o en cuadernitos que regalaba a sus amigos. Las imágenes presentadas aquí, aun los iconos, son de su mano a menos que se indique lo contrario, pero siempre forman parte del universo visual que lo acompañaba, nutrido del arte románico y bizantino o de la obra de algunos pintores contemporáneos que admiraba.
Su sensibilidad lírica, aunque evidente en sus escritos sobre Biblia o Liturgia, en su abordaje del símbolo o en las citas de los grandes poetas del siglo XX, se expresa más claramente en sus versos, algunos de los cuales están incluidos en el Ensayo para una biografía. Muchos de ellos son el reflejo de su plegaria, de su incesante meditación de los misterios litúrgicos, de su permanente búsqueda de sentido en medio de las grandes pruebas que - como cualquier ser humano- debió atravesar y superar.
“Más cerca que nunca de cada uno de nosotros, nos puede revelar su intimidad, la fecunda intimidad vivida con el Padre, con el Hijo, con el Espíritu.” Que su amor a la Palabra bíblica, su ardor pastoral, su mirada maravillada sobre toda la Creación, hagan germinar en nuestra tierra la misma esperanza inquebrantable que lo condujo hasta la Luz donde reside.